| Hace ya más de 500 años que en este lugar se han establecido diferentes fábricas que han utilizado como fuente de energía la fuerza hidráulica del río Oiartzun. La más antigua de todas, Renteriola, mantuvo su actividad de elaboración de tochos de hierro desde 1450 hasta 1749. En 1769, Simón de Aragorri, marqués de Iranda, compró el terreno estableciéndose la fandería, dedicada a la elaboración y laminación de tochos de hierro. A principios del siglo XIX se construyó un molino harinero y en 1908 se convirtió en fábrica de harinas. Ya en 1955 se dedicó a la producción y venta de piensos. En la actualidad, siendo propiedad del Ayuntamiento de Errenteria, podemos contemplar en su interior las instalaciones del antiguo molino. Está restaurado y acondicionado como exposición permanente de nuestro patrimonio cultural, etnológico y técnico-científico de cara al disfrute y conocimiento de todos los ciudadanos. |